El Parque Nacional de Andasibe- Mantadia es una de las reservas más conocidas y visitadas de Madagascar. Ya que alberga 150 kms de pura selva y bosques frondosos donde viven 11 especies endémicas de lémures. Una auténtica joya de la naturaleza.

Cómo llegar al Parque Nacional de Andasibe para ver los lémures en Madagascar
El Parque Nacional de Andasibe- Mantadia se encuentra a 140 kms de la ciudad de Antananarivo. La mejor forma de ir es en los míticos taxi-brousses, el transporte típico de Madagascar. Furgonetas compartidas que se mueven por todo el país.
Salen unas 4 furgonetas al día en diferentes horarios y se cogen de la terminal principal de Antananarivo. Nosotros cogimos el último en la noche, y tuvimos que esperar bastante porque no había tickets para el próximo taxi-brousse cuando llegamos. Por lo que nuestra recomendación es que si tenéis posibilidad cojáis los tickets el día antes, para aseguraros de que hay billetes para la hora en que os interesa coger el autobús.
La otra opción es alquilar un coche, pero no te lo recomendamos ya que alquilar un coche en la isla roja es caro, ya que suelen ser 4×4 por el estado de las carreteras.
Otra opción sería reservar un tour privado que te llevase. Opción que tampoco te recomendamos porque es carísimo.
La furgoneta tarda unas 4 hs en llegar a un poblado al lado del parque. De ahí al parque puedes caminar unos 20 minutos o bien, coger otro taxi que te deje en la puerta.

Los Indri Indri, los lémures que cantan
En el parque Nacional de Andasibe conviven hasta 11 especies diferentes de lémures, entre las que destaca una especie endémica en peligro de extinción: Los lémures Indri Indri.
Estos lémures son muy especiales porque son muy grandes respecto al resto de especies. De hecho, algunos llegan a alcanzar el tamaño del ser humano.
Pero no es solo su tamaño, lo único que los caracteriza y los ha hecho objeto de estudio de diferentes científicos de todo el mundo. Los lémures indri indri cantan.
Sí, cantan. Se ha comprobado que cuando se unen en comunidad sus aullidos cogen ritmo hasta el punto de llegar a encontrar concordancia y musicalidad. Se ha descubierto que sus cánticos tienen las categorías rítmicas clásicas (1:1 y 1:2) y emplean el ritardando, una desaceleración gradual dentro de una pieza musical.
Es por ello, que el tour de la mañana temprano para ir a ver a los lémures indri indri realizar cánticos con sus aullidos se ha hecho famoso en todo el mundo, y cada vez hay más personas que se acercan al parque a vivir la experiencia de ver cómo interactúan estos primates en comunidad.

Cómo ver al Lémur Indri Indri de forma económica y segura
Las excursiones y tours típicas para ir a ver al lémur indri indri salen a las 5 de la mañana.
Son tours organizados para ver el indri indri cuando sale a aullar al amanecer en comunidad, realizando las especies de cánticos que comentábamos.
Estos tours para ver los Indri Indri, al haberse hecho muy conocidos, suelen estar bastante llenos y su coste es muy alto.
Por ello, nosotros decidimos hacer un plan alternativo…
Nos fuimos a la puerta del parque y esperamos que todos estos tours saliesen y hubiesen terminado. Entonces negociamos con un guía que había por la carretera si nos llevaba a ver a los indri indri y por 30 usd estuvo con nosotros todo el día.
Entonces compramos nuestra entrada al parque y empezamos a introducirnos en la selva de la mano del guía. Cuando llevábamos un buen rato caminando en silencio, de repente se empezaron a escuchar unos aullidos musicales y el guía nos indicó que nos paráramos y no nos moviésemos. Así hicimos y fue entonces cuando decenas de indri indri se pusieron a rodearnos.
Fue una experiencia muy intensa. Una mezcla de miedo y emoción.
Los lémures indri indri son muy grandes, salvajes y bueno, estaban rodeandonos y no sabíamos que podía pasar. Pero no pasó nada, con mucho cuidado les hicimos unas fotos con el móvil. Ellos no miraban y así estuvieron un rato, hasta que se fueron y ya pudimos movernos y comentar la jugada.
El guía nos decía que este momento tan único que habíamos vivido por la mañana era imposible, ya que los grupos son de mucha gente. Por lo que los indri indri se asustan y no se acercan, y solo los escuchan aullar. Lo que vivimos nosotros fue una experiencia única y fascinante, y seguro que por la cuarta parte del precio de lo que pagaron los grupos turísticos de la mañana.

